DARNOS EL VALOR DE SER Y HACER

Uno de los principales problemas de la falta de valoracion y/o autoestima baja es que no podemos reconocer en nosotras aquello que no conocemos. Es imposible.


Necesitamos cubrir nuestra esencia con la consciencia, para poder abrazar aquello que somos y lo que no. Para desde ese lugar valorar lo que hay.


¿Y qué pasa si lo que desconocemos es nuestra propia valía?


Entonces no podremos sentirnos felices, tranquilas, expansivas y abundantes hasta que no conectemos con ella. Me encantaría decir que existe un interruptor en nuestro interior que simplemente se puede “encender”, pero tras mi década acompañando procesos de transformación personal y los que me quedan trabajando en mi misma, no es así.


Es un camino que se atraviesa paso a paso. Hace tiempo ya, comprendí que este tema de la “autovaloración” o de la falta de la misma, era la raíz de muchos problemas que veíamos en nuestra realidad hoy. Los síntomas cambiaban, pero cuando íbamos hacia adentro, la causa era la misma.


Hoy quiero mostrarte algunos lugares de tu vida en donde esta falta de consciencia sobre tu valía puede afectarte para que observes como lo estás viviendo.

Luego, te compartiré una reflexión en concreto en relación al Diseño Humano, que nos permitirá entender los matices que este tema tiene para algunas personas.


¡VAMOS A ELLO!


PRIMER PUNTO: RECONOCIMIENTO DE MI IDENTIDAD


Empezamos por lo alto, lo sé. Pero es lo principal. Si no soy consciente de quien soy de verdad (no de lo que me dijeron que era), no poder darme mi valor. Es como pretender saber de cuanto son las monedas que tengo en el bolsillo sin mirar dentro.

¿Y porque no sabemos quiénes somos?

Por que llegamos a este mundo de la mano de personas humanas, que han hecho lo que mejor han podido, pero que en muchos casos tuvieron escasos recursos emocionales y consciencia para nombrarnos como somos.


Y lo que hicieron, fue interpretarnos de acuerdo a sus propios lentes. Si cumplíamos las normas o leyes éramos “aceptados” y pertenecíamos al clan. Si no lo hacíamos, vivíamos las consecuencias que fueran comunes.


Sobre este tema en puntual no voy a ahondar mucho, pero te recomiendo que te descargues mi ebook TU PRIMER AMOR en donde lo trabajo a profundidad.

Por un lado, esto hizo que tuviéramos que ADAPTARNOS para pertenecer, sobrevivir y sentirnos queridas. Es decir, amputar partes de nuestra identidad que “no encajaban” con el status quo. Por lo tanto, esas partes de nosotras mismas, han ido a parar al bolsillo que no miramos.


Y, además, esas personas nos nombraron con etiquetas que encajaban para SU interpretación, pero muchas veces no tenían nada que ver con lo que nosotras somos. Por ej, ser catalogada como soberbia en vez de sabia, rebelde como persona con pensamiento crítico, inquieta por enérgica, inconsistente por impulsora, etc. Y si en la escena hay hermanos, entonces más aún se polarizaron las características “Juan es asi” “pepe es asi”.


Ahora de adultas, inconscientemente seguimos creyendo que somos eso “soberbias” “rebeldes” “inquietas” e “inconsistentes”, cuando en realidad somos “sabias”, “con pensamiento crítico”, “enérgica” e “impulsora”. ¿Ves cómo cambia radicalmente?


Entonces, mi primer invitación es que te abras a descubrir quien sos de verdad. Que te animes a quitar esas capas aprendidas, esos mecanismos de supervivencia y esas etiquetas que no te definen.


Recuerdo hace muchísimos años atrás, mi pareja actual me dijo “es que vos sos creativa” y yo me quede mirándolo fijo como si me hubiera dicho que era un koala rosa. ¿Creativa? ¿Yo?. Eso estaba “guardado en mi bolsillo”, nunca me habían nombrado así, ni reconocido de esa manera.


No fue “justo” que esto me sucediera, como tampoco es justo que te haya sucedido a vos, pero más injusto es para tu alma que lo sigas perpetuando. El poder de cambiar es ahora y podes empezar haciendo este ejercicio de reconocimiento.


Solo hacerlo te dará una perspectiva diferente de quien sos y desde ese lugar empezarás a:


-Darte tu espacio

-Dejar de fustigarte por no ser lo que se supone que deberías ser

-Abrazar lo que hay en vos

Una vez que hemos trabajado este punto, que lleva el tiempo que nos lleva a cada una y hay que aceparlo así, pasamos al siguiente.


SEGUNDO PUNTO: RECONOCIMIENTO DE LO QUE TENGO PARA APORTAR


Ahora que se quién soy o al menos me abro a descubrirlo, recién puedo empezar a observar que tengo para ofrecer a los demás. En mi ejemplo personal, si yo no hubiera reconocido en aquel entonces que era creativa, no podría hoy literalmente estar viviendo de mis creaciones.


Cada una de nosotras tiene talentos, virtudes, habilidades, cosas que se nos dan fácil y justamente son esas, las que hemos venido a contribuir al mundo.


¡NO AL REVES!


Nos han vendido una propaganda de esfuerzo, rompernos el lomo, rasgarnos, empujar… cuando en realidad, si nos enfocamos en ser quienes somos de verdad, ahí podremos fluir naturalmente en nuestra energía y contribuir de manera expansiva.


¿Y porque nos cuesta si parece tan sencillo?


Porque no creemos que ESO pueda ayudar a alguien. Lo minimizamos y lo subestimamos, ahí está el tema que nos ocupa hoy.


Si yo soy buena poniendo en palabras simples emociones y conceptos profundos, esa es mi habilidad.


Durante años no lo veía, no lo sentía. Hasta que gracias al reconocimiento de un grupo de compañeras empecé a valorar eso que podía ofrecer. Porque a ellas les generaba alivio, tranquilidad, claridad, certeza, seguridad, orden, paz. ¿Quién soy yo para negarle eso a otra persona?


Hoy por hoy, me dedico a eso. Si tuviera que reducir a una oración lo que hago seria “poner en palabras claras y sencillas sentimientos y conceptos profundos para ganar comprensión de sí mismo”.


Y eso lo hago en libros, en cursos, en masterclass, en sesiones, en artículos como este.


Así que ahora te invito a que te preguntes:

¿Qué es eso que te surge de manera natural? ¿Qué es eso tan simple y sencillo para vos y complejo para los otros?

¿Qué aporta a las otras personas?


Y si este último punto te complica, entonces podes preguntarle a alguien que te quiera bien, para que te ayude a descubrirlo, como a mí me ayudo mi pareja.

Incluso, si te animas, podes pedirle al mismo Universo-Dios- Naturaleza que te muestre tal como el/ella te ve. Al cabo de unos días empezarás a recibir señales a través de personas que te darán feedback de eso que aportas y sabrás que son las respuestas que buscabas.


TERCER PUNTO: RECONOCIMIENTO DE LA VALIA DE MI VALOR


Soy consciente del trabalenguas y es intencional. Uno de los temas MÁS repetidos en mis consultas y por tanto, en mi vida personal, es el tema de los precios de aquello que ofrecen las personas con las que trabajo.


Si, yo soy consciente de quien soy. Soy consciente de lo que aporto. Esta fantástico, pero me estoy quedando intramuros, adentro de mi misma.


El primer paso para salir hacia afuera es colocar el valor que le doy a eso que aporto.


¡AUCH!


Ahí viene lo difícil. Lo sé por experiencia personal y de cientos de personas.

Por eso quiero traerte una reflexión que puede ayudarte tal como lo hizo conmigo.


Si vos sos consciente de que aquello que ofreces – sea lo que sea- es valioso para otro porque le aporta algo, entonces lo más natural del mundo es que haya un intercambio. Porque vos estas dando y lo normal es que la vida te dé.


Estamos en este mundo físico en donde la moneda de intercambio es el dinero, por lo tanto la manera más habitual será a través de una suma de dinero.


Pero ese dinero es la representación DEL INTERCAMBIO, el reconocimiento de que has aportado algo. No es lo que SOS. No es lo que DAS.


Te confundí, ya lo sé.


Vamos por partes:

1-No es lo que sos, porque ningún número ni cifra te define. Sos un ser absolutamente expansivo y no puedo encerrarte en un número. Y si queres hagamos una prueba ¿Cuánto vale tu hijo/a? ¿Cuánto vale tu hermano/a?

No se puede. No podemos ponernos un precio a nosotros. Por eso hay que desprenderse personalmente de los valores que les ponemos a aquello que ofrecemos.


2- Tampoco es lo que das, porque no hay manera de medirlo. En mi ejemplo personal ¿Cuánto vale el estado de paz de una persona? ¿Cuánto vale su claridad emocional?

Una vez más, no podemos darle un precio.


¿ENTONCES?


¿De dónde sale el monto monetario de este intercambio?


Surge de la interconexión entre lo que te cuesta ofrecerlo a nivel energético, emocional y físico. Más lo que te ha llevado llegar hasta aquí y un poco de lo que esa persona se ahorra en tiempo, vida, dinero, sufrimiento.

Suena muy happy flower, pero ahora te pongo un ejemplo práctico.


El valor de una sesión de mentoria 1:1 conmigo NO ES:

-Mi valor como persona

-Mi valor como profesional


Pero si representa:

-Lo que implica de mi energía estar ahí para esa persona

-Lo que necesito para poder estar disponible (dormida, bien alimentada, tranquila, segura)

-Lo que ese servicio implica para la vida de esa persona (no será lo mismo comprar un ebook inspirador que comprender su Diseño Humano)

-Lo que se va a ahorrar (no es lo mismo algo puntual a algo que será para toda una vida. No es lo mismo algo instantáneo a algo que genera alivio a un sufrimiento de años)


¿Lo vas viendo no? Entonces, te invito a que revises en tu profesión como están esos valores:

-Cuanto te cuesta sostener tu energía en lo físico, emocional y energético. (Es decir contando todo lo que necesitas para poder estar plenamente)

-Que implica para la otra persona

-Que se ahorra.


Y si la persona no compra.

No pasa nada.

Porque no me está diciendo que YO NO VALGO, no me está diciendo que mi servicio NO VALE. Simplemente este intercambio no es el que le resuena hoy.

Y ya está.


Es un intercambio de corazón a corazón como dice uno de mis mentores. Tiene que ser un win-win.


Los mayores sufrimientos suceden cuando:


-Creo que el valor de lo que ofrezco es mi valor personal. Encima si no me conozco, me desvalorizo aún más y cuando no me contratan me tiro abajo en un bucle autodestructivo.


-Creo que tengo que poner el mismo valor o menos, del que colocan personas de mi sector sin detenerme a pensar en lo que implica para mi ofrecerlo. Por lo tanto, al no ser consciente no puedo sostenerme, entro en bucle otra vez.


-Creo que nadie ahí afuera estará dispuesto a pagar lo que coloco. Y simplemente es un pensamiento limitante de nuestro ego, porque a medida que nos valoramos y reconocemos, nuestra energía aumenta y llegan a nosotras las personas que también lo hacen.


Así que, después de leer esto, tenes tarea.


CUARTO PUNTO: DESCONOCIMIENTO DE MI ENERGIA


Este es tema jugoso. Todos somos diferentes y por eso me fascina la ciencia de la diferenciación, porque nos ayuda a comprendernos.


Si conozco mi Diseño Humano, voy a poder ser consciente plenamente de lo que implica PARA MI ENERGIA ofrecer eso que tengo para dar.


Porque si no tengo energía vital propia (Proyectores- manifestadores- reflectores) entonces debo concentrarme en menos para hacerlo de manera excelente. Allí donde esté presente mi energía, tiene más valor.


Si yo no me doy ese valor y no reconozco que mi energía es escasa y debo sostenerla, entonces me hundo en la exigencia de ser quien no soy y tratar de funcionar como un generador.


Si tengo esta energía vital propia (generador y generador manifestante) no significa que deba malgastarla y desvalorizarla. Por el contrario, esa pasión creadora tiene mucho valor y es la antorcha que enciende el mundo.


En cuanto a la valoración personal y merecimiento, el centro energético del corazón es el que rige este tema, e incluso, la relación que tenemos con el dinero.


Si lo tengo definido con energía propia, este camino que te propongo no te será tan difícil, pero quizás tiendas a tomar decisiones o colocar precios solo por demostrarle a los demás algo o demostrártelo a vos misma. Estarás forzando tu máquina.


Si lo tenes indefinido, este proceso de reconocer tu valía puede que te lleve más tiempo, pero será un camino que atravesará tu vida y es importante que comprendas que cada paso que des, será importante.


No es por desalentarte, por el contrario es para que te tengas más compasión. Te costara más. No pasa nada. La consciencia es poderosa y cada paso que des, te sentirás mejor e incluso, podrás acompañar a otros a lograrlo también.


Como podes ver, el tema de darnos el espacio de SER y valorarnos por SERLO es un camino de autoconocimiento que puede ser largo y profundo.


Pero es importante que comprendas que solo cuando te animes a avanzar de esta manera gradual, estarás construyendo en tu vida desde la coherencia. Y eso al Universo le encanta, porque significa que estas comprometida con vos misma.

A partir de ahí, los caminos comenzaran a abrirse.


Si estás aquí en este mundo tenes una misión preciosa por delante, es hora de darte el valor que el Universo ya te ha dado al colocarte aquí. Solo se trata de recordar lo maravillosa que ya sos.



SUPERAR FALTA DE VALORACION

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